El viaje de la medusa

 

 

 

Perseguía una idea, sin saber ni siquiera cuál era.

 

De lo único que estaba segura, era de que algo rondaba en mi cabeza.

 

Se paseaba por los hilos de mis pensamientos, a veces conscientes, otras en cambio inconscientes.

 

Hasta que un día, cogió  forma de una medusa, silenciosa, efímera, translúcida y sutil.

 

Desde aquel momento ha recorrido diferentes lugares;  desconocidos, solitarios y misteriosos donde ha ido adquiriendo experiencia y conocimiento.

 

Un día,  la medusa desapareció, sin dejar rastro. Pero el viaje no ha sido en vano, ha servido para aprender, reflexionar, y sobre todo para crear.